Banksy conoce a Elmyr de Hory conoce a Orson Welles.

 

Por Marcos Muniz-López.

arte. (Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη).

1. amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.

2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Estas son las 2 primeras acepciones que figuran en el diccionario de la RAE al buscar la palabra “arte”. Si nos ceñimos a la primera, se podría decir que tanto Banksy, Elmyr de Hory y Orson Welles son auténticos ARTISTAS, pero si nos ceñimos textualmente a la segunda, la cosa ya cambia un poco.

Banksy es un famoso artista callejero británico que ha levantado una interesante polémica gracias a un extraño y genial documental (o falso documental) que se ha sacado de la manga con el nombre de “Exit through the gift shop”en el que expone sin tapujos que el mundo del arte es una gran broma. Banksy se mantiene en el anonimato y su obra siempre ha estado teñida de humor negro, cinismo postmoderno, y grandes dosis de contenido político y social.

Elmyr de Hory era un pintor de origen húngaro que un buen día vendió una de sus obras haciéndola pasar por un Picasso y se preguntó lo lejos que podría llegar con eso. Pues bien, vendió más de 1000 “falsificaciones” (entrecomillo porque Elmyr nunca falsificó una firma, de ello se encargaba su marchante) incluyendo a algunos importantísimos y prestigiosos museos como compradores. Digamos que consiguió colársela a gente que se supone son grandes expertos en autentificar obras pictóricas.

Elmyr en su laboratorio de sueños.

Orson Welles fue uno de los más importantes creadores y directores de cine de la historia. Su debut en los medios fue con una narración de “La guerra de los mundos” haciéndola pasar por un noticiario y sembrando el pánico en la mitad de los Estados Unidos. Su última obra original (si quitamos el documental “Filming Othello”) fue “F for Fake” (1973), un auténtico truco de prestidigitación cinematográfico basado en la vida y obra de Elmyr de Hory, una interesantísima e inquietante reflexión sobre el arte y el mundo del arte en general, que hace que te cuestiones muchísimas cosas acerca de todo ello, y que por supuesto, considero de imprescindibilísimo visionado. Algo así ocurre también con “Exit through the gift shop”, el documental(?) de Banksy sobre Thierry Guetta o “Mr. Brainwash”, alguien que no queda claro si es un artista de los pies a la cabeza, un genio, un loco, un farsante o simplemente un invento más de la mente del anónimo agitador británico.

Los 3 tienen en común que en algún momento de su trayectoria artística han jugado con la confusión, la cortina de humo, o directamente con el engaño. Pues bien, una vez establecidos los puntos en común entre estos 3 personajes, doy mi punto de vista sobre todo este embrollo.

He visto “Exit through the gift show” un par de veces. Tengo que decir que en ambos visionados me ha gustado lo mismo y la he disfrutado de igual manera, pero también tengo que decir que he sacado las mismas conclusiones dependiendo claro está, de la veracidad de este “documental”, es decir, si el personaje de Thierry Guetta, ese seguidor infatigable del street art autoreconvertido en ególatra artista de masas (robando el estilo de unos y otros, Warhol, Shepard Fairey o del mismo Banksy) gracias al consejo del anónimo británico, es 100 por 100 real, y la historia que cuenta “Exit through the gift shop” es 100 por 100 real, considero que tanto Banksy como el mismo Shepard Fairey se han comportado de una manera un tanto vergonzosa al hacer este documental desde el despecho, el rencor y el derecho al pataleo. Si tan grandes, íntegros y originales son ambos, qué tienen que temer de un personaje tan sonrojante como Guetta?. Además, sobra decir que Guetta tiene ciertos problemas mentales que harían que la exposición de escarnio público hacia Guetta fuera de una crueldad casi vergonzosa. Luego estaría el otro lado, si “Exit through the gift shop” fuera realmente un falso documental, una invención de la mente de Banksy para mostrar cómo funciona el mundo del arte a gran (y no tan gran) escala, sólo podría quitarme el sombrero y reconocer a uno de los mayores genios de los últimos años, pero este ya me lo creo un poco menos…

Thierry Guetta ante una de sus millonarias creaciones.

La primera conclusión, es decir, el hecho de que todo esto fuera real, me lleva sin remedio hacia la figura de Elmyr de Hory. Tan increíblemente superficial e insustancial es esto del arte?. Así es realmente como funciona todo?. Es que acaso resulta que aquí estamos 3 o 4 personas pensando en todo ello con un halo de romanticismo e ingenuidad digna del mismo Holden Caulfield mientras que ahí fuera lo que impera es el “todo vale”?. Quien no haya visto “Exit through the gift shop” no comprenderá la magnitud de estos hechos. La obra de Guetta es de una mediocridad espantosa, y sin embargo, es adorado por importantísimos marchantes de arte. En su primera exposición, Guetta facturó más de 1 millón de dólares en ventas.

Volviendo a Elmyr, una vez un marchante de arte fue a visitar a Picasso para que certificara como legítima una de las imitaciones de Elmyr que le habían colocado sabrá dios dónde. La respuesta del malagueño cuando el comprador le dijo la cifra que le había costado (100.ooo dólares) fue: “bueno, si han pagado tanto por él, debe ser auténtico”.

Imagen extraída de "F for Fake" de Orson Welles.

Banksy estrenó su “Exit through the gift show” con la intención de ridiculizar a una persona que él considera un “vendido” o una sátira malsana del street art mediante una tejidísima venganza personal. Elmyr pintó durante horas y horas, sobre lienzos y más lienzos preciosas réplicas de grandísimos artistas del siglo XX con una habilidad pasmosa con la intención única de llenar sus bolsillos y vivir como un marajá en Ibiza. Orson Welles se marchó de su casa a los 13 años para unirse a una compañía de teatro y hasta el día que murió, dejó un legado cinematográfico irrepetible por muchos años y siglos que pasen.

Si todo esto es exactamente así, creo que, aún siendo tanto Banksy, como Welles y como Elmyr, personas dotadísimas de talento, el único que cumple las dos acepciones expuestas en el primer párrafo es Welles…o quizás tampoco y todo esto ha sido una total y absoluta pérdida de tiempo?…

P.D.: gracias a Ornette Coleman por acompañarme con su “Beauty is a rare thing” en la redacción de este post.

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