Ni Neil Armstrong ni Stanley Kubrick estuvieron en la luna.

Por Marcos Muniz-López.

Este post trata sobre una de las cosas más curiosas que he podido ver en los últimos años. Lleva por título “The dark side of the moon” y no, no tiene nada que ver con Pink Floyd.

Se trata de un documental que explica una historia la mar de interesante. 

En plena guerra fría, la carrera por la conquista del espacio entre Estados Unidos y la antigua U.R.S.S., estaba llegando a un punto demencial por ambos lados. Tanto los norteamericanos como los soviéticos estaban obsesionados por ganar esa carrera, por mostrarle al mundo cual de los dos tenía una tecnología lo suficientemente desarrollada como para ser el líder en cuanto a materia espacial se refería. Se habían invertido millones de rublos y millones de dólares en proyectos más bien de tinte político y propagandístico, que de interés científico y de desarrollo de las tecnologías en beneficio de la humanidad. A finales de los años 60 cayó en manos de la C.I.A. una filtración que afirmaba que los soviéticos estaban a punto de hacer algo relacionado con dicha carrera espacial que iba a dejar a Estados Unidos a la altura del betún, que tenían entre manos un proyecto que iba a cambiar la historia de la humanidad, y evidentemente, no podían permitir que la U.R.S.S. se saliera con la suya, así que había que hacer algo YA.

Bien, había que hacer algo pero tenían un problema bastante gordo. Cuál era el problema?, pues que no disponían de suficiente presupuesto como para llevar a cabo la idea que dejara a los soviéticos por debajo suyo, esa idea era llevar al primer hombre a la luna…y aquí empieza todo.

En 1968, Stanley Kubrick había estrenado una de sus obras maestras, “2001: a space odyssey”, film que había puesto patas arriba el mundo del cine, ya no sólo por la manera en que estaba rodada, ni por lo que cuenta, ni por cómo lo cuenta. La película de Kubrick era absolutamente innovadora en cuanto al uso de efectos visuales. Rompedora e impecable, realista al 100 por 100. Nadie había visto nada parecido hasta el momento. Uno no daba crédito de que esas imágenes de naves espaciales habían sido rodadas usando maquetas, uno no daba crédito de que los paseos del astronauta Bowman por la nave en estado de ingravidez, habían sido recreados utilizando sencillos trucos ópticos. Ésta película había puesto a Kubrick en el candelero, la crítica se deshacía en elogios y lo saludaban como uno de los mayores genios del séptimo arte. Pues bien, Kubrick tenía en mente algo muy complicado para su siguiente proyecto. Su idea era rodar “Barry Lyndon”, la historia de un duelista y aventurero irlandés que acontecía durante el siglo XVIII, utilizando únicamente luz natural y velas, para dotar al film de un realismo histórico inédito hasta la época. Era sin duda un proyecto ambicioso, complejísimo de llevar a cabo, Kubrick precisaba de un elemento que conocía y del que ningún estudio disponía en ese momento, un elemento que le permitiría llevar a cabo sus propósitos. Dicho elemento era una lente especial para la cámara que había estado investigando la NASA, y que había llegado a oídos de Kubrick. Miembros de la NASA y miembros del gobierno de la época habían quedado fascinadísimos con los resultados de los efectos especiales utilizados en “2001”, Kubrick ansiaba esa lente para su nueva obra, la NASA necesitaba deslumbrar al mundo con la llegada del hombre a la luna, asi que…por qué no prestarle la lente a Kubrick a cambio de que rodara una falsa llegada del hombre a la luna en un estudio?…

Buzz Aldrin recibiendo órdenes del genio neoyorkino?.

Pues bien, ésta es la premisa del interesantísimo documental “The dark side of the moon”, realizado en el año 2002 por el canal televisivo francés ARTE y dirigido por William Karel, y que muestra los testimonios de personajes como la propia viuda de Kubrick, Christiane Kubrick, Henry Kissinger, el entonces director de la C.I.A. Richard Helms, el astronauta Buzz Aldrin, David Bowman, Eve Kendall y George Kaplan.

El documental nos enseña pruebas físicas que demostrarían la falsedad de dichas filmaciones, pruebas que se podrían considerar irrefutables, dadas las condiciones de gravedad en la luna y otro tipo de hechos absolutamente plausibles y prácticamente indiscutibles.

Sin duda alguna, “The dark side of the moon” es todo un must-see para cualquier persona no ya con inquietudes cinematográficas, sino con interés por saber qué ocurrió durante esa agitada época en la que el mundo estaba cambiando constantemente, en el que la sociedad estaba evolucionando a pasos agigantados (o por lo menos una parte lo intentaba). Una época en la que la gente quería ir más allá de lo establecido y luchaba por modificar una sociedad anticuada y con unos valores obsoletos, una época en la que todo lo anteriormente mencionado sobre movimiento e inquietud social nos suena a ciencia ficción…qué triste, no?.

Kubrick mirando inquisitivamente a alguno de sus sufridos actores.

Por cierto, no se si alguien se ha dado cuenta de lo siguiente: David Bowman era el personaje del actor Keir Dullea en “2001”, y Eve Kendall y George Kaplan los de Eva Marie Saint y Cary Grant en “Con la muerte en los talones” respectivamente, y si, “The dark side of the moon” es un falso documental, pero esto era mejor dejarlo para el final, verdad?.

P.D.: sirva como reflexión la maestría con la que los testimonios de gente como Henry Kissinger o Christiane Kubrick han sido sacados de contexto para que parezca que están hablando de lo que el documental cuenta, pero no, no fue asi. Si uno piensa un poco en lo fácil que ha sido para William Karel hacer todo esto con unos cuantos truquitos de montaje, cómo no va a poder pensar que estamos absolutamente expuestos a cualquier tipo de manipulación informativa en todo momento?. Quiero decir, “The dark side of the moon” obedece a unos pretextos artísticos, y aún así, se lo han tomado con mucho esmero, y se la han colado a muchas, muchísimas personas.

Imagino que si un gobierno nos la quiere colar con algo, se iban a tomar bastantes más molestias que Karel con este documental y quien sabe, igual tienen a 4 o 5 Kubricks en nómina.

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